Indignado.

¿Cómo te atreves?

A jugar así con la mente de tu población

Que le entrega a tus candidatos votos de corazón

Mientras dedican su existencia a marchar por las mentiras

Indoctrinados en partidos que fingen compasión.

¿Cómo te atreves?

A jugar con nuestras vidas como si fuéramos juguetes

Soldaditos de plástico sin emociones o razón

Mandándonos a la guerra como un niño caprichoso

Destrozando civilizaciones con tus armas del terror.

¿Cómo carajos te atreves?

A envenenar nuestro organismo con suministros artificiales

Promoviendo bolsas de basura como alimentos naturales

Vendés pastillas peligrosas para mitigar tus porquerías

Alterás la medicina, tergevirzando información.

Contanos, ¿cómo lo hiciste?

Corrompiste mil culturas que alababan a un mismo Dios

Nos convenciste de que abajo era arriba y arriba no existe

Que mejor morir solo y con plata que con una familia y de a dos

Con tu música y tus películas creaste adictos al placer

Zombis vacíos de juicio que lentamente vemos perecer.

¿Cómo dormís por las noches?

Si secuestraste, violaste y mataste a miles de niños

Succionaste su inocencia como vampiro sin remordimiento

Arruinaste su futuro y atormentaste por siempre su pensamiento

Metiéndote con lo más puro que tiene la humanidad.

Todo para honrar a tu perversa entidad del mal.

Entonces te pregunto, ¿cómo es que te atreves?

A seguir mintiendo cuando ya te hemos descubierto

Creyendo que tu palabra pesa más que la realidad

A subestimar la fuerza divina que se forja en cada iglesia

Ignorando el eterno sufrimiento que te espera Más Allá

Cada uno de tus pobres actores, expuesto y olvidado

Su riqueza no servirá para calmar la desolación

Lamentarán el maldito día en que intercambiaron su alma

Por una falsa ilusión de poder y admiración.


Anterior
Anterior

Silencio.

Siguiente
Siguiente

Ausente.