Ausente.
Retorno a las palabras que destruyen mi prisión
Aunque me tengan captivo en un dolor indescriptible
Ellas fluyen en papel como las olas en el mar
Mar en el que ahogado grito sin sonido
Porque hace tiempo que estoy desesperado
Por un rostro sincero que asienta al escuchar
Una boca que no sirve para hablar o discutir
Sino para silenciarme suavemente con sus besos
No es que yo solo no funcione
Sino que estoy perdido en una crisi de identidad
Que me quita el orgullo por aquello que he vivido
Y desnuda mis creencias al exponerme más allá
En este universo vacío, lleno de personas con problemas
Y dialectos casuales, que responden con redundancia
al simple “¿cómo estás?”
Mi pasado no encaja en donde cuadra mi futuro
Pero no logro encontrar a ninguno en mi presente
Es como si mi cuerpo acarreara una mente ausente
Pesada sobre mi espalda, cuesta respirar

